Plazo vencido, y aún no tenemos “Vientos de Invierno”

Que agrado saber que no soy el único que va por la vida atrasado con su trabajo. Pero esto realmente es una pena para todos los fanáticos (entre los que me incluyo… claro está). Pues el mismísimo George R.R. Martin, autor de la saga super ventas “Canción de Hielo y Fuego”, en la que se basa la también exitosa serie de televisión “Juego de Tronos”, se había fijado como fecha de termino del sexto libro de la saga (“Vientos de Invierno”) para el 31 de Octubre, fecha que, como les comenté en este mismo blog, no logró cumplir.

En su remplazo se fijó una nueva fecha: 31 de Diciembre. Y bueno, Ya en enero, el talentoso escritor escribió en su blog que ‘”Vientos de invierno” no está terminado‘.

Y fue duro consigo mismo…

Ustedes están decepcionados, y no están solos. Mis editores están decepcionados, HBO está decepcionado, mis agentes, editores internacionales y traductores están decepcionados… pero nadie puede estar más decepcionado que yo

Ahora bien, esto abre una paradoja interesante. Y es que en la adaptación para la televisión, algunas de las historias se adelantarán a lo ya publicado en los libros. en especial lo que ocurre con Jon Nieve (que en lo persona, me tiene mas que intrigado).

Por años mis lectores han estado por delante de los espectadores. Este año, en algunos hechos, será al revés. Cómo manejarán esta situación… bueno, es asunto de cada quien

Corta. Martin está chato y estresado, por decir lo menos.

Dormir… que delicia es dormir

Mi primer fin de semana de “hombre separado” y sin niñas, me arranqué a Valparaiso a visitar viejos amigos.

Mi segundo fin de semana de “hombre separado”, tuve actividades escolares todo el sábado, y con Pamela fuera de Santiago no fue un fin de semana al que podamos definir como de “hombre separado”.

Así que mi tercer fin de semana de “hombre separado”, hice planes para un “hombre separado”. Agendé una tarde de actividades que venía aplazando hace mucho, y por la noche quedé con una vieja y querida amiga con quien no nos vemos hace varios años.

No sé bien que pasó, pero nada funcionó como lo planeé.

El sábado desperté cerca de las 12pm (4 horas mas de sueño de lo que mi cuerpo acostumbra), y me sentía pésimo, dolor de cabeza, garganta apretada, tos, etc. Tras un almuerzo ligero, me escabullí para dormir una larga siesta de la que desperé pasadas las 9pm. Aún me sentía pésimo, así que llamé a mi amiga y me disculpé.

Esa noche me dormí pasadas las 12, y volví a despertar, al igual que el día anterior, 12 horas después. Pero esta ves me sentía mejor!!

Dormí más de 30 horas este fin de semana. Había olvidado completamente como el cuerpo, la mente y el espíritu te agradece algo así.

Hoy me siento la raja.

De amores, eternos

Los hijos en el divorcio Tuvieron una diferencia menor, algo que seguramente no tomarías en cuenta. Algo tan pequeño para una pareja de tantos años, donde el amor siempre primó y, para quienes les veían, amigos y familiares, fueron siempre una pareja maravillosa.

Los días que siguieron a esta pequeña pelea no fueron precisamente malos. Se dedicaron a sus temas y a los temas colectivos (casa e hijas), hablaron de política, de la pega y de la familia. Mientras, en la interna, cada uno hacía su propia reflexión.

Una semana después, cuando al fin encontraron el tiempo y el espacio para conversar, tuvieron la claridad para coincidir tanto en los síntomas como en la enfermedad. Incluso, coincidieron en su tratamiento. Por cada uno de ellos y por el amor que los une, debían separarse.

Hoy están en eso, preparándose para lo que viene. Hablando con las familias y los amigos en común, repartiéndose los muebles, la casa y el auto. Acordando con quien vivirán las hijas, las platas, los horarios, responsabilidades y dinámicas. Y lo mas difícil, se preparan para enfrentar el tema con las niñas.

Es un proceso duro. Lleno de detalles. Muy triste pero principalmente, lleno de amor.

Si. Dije que está lleno de amor. Porque a lo que se enfrentan no es al termino de la familia que por quince años formaron. Ni ella, ni él, ni tampoco las hijas pierden a su familia.

Ellos, tanto los grandes como los chicos, se enfrentan a la transformación de su familia. Y como cualquier proceso de transformación, hay que enfrentarlo con cariño, con amor y atendiendo esos detalles que finalmente, resultan tan importantes como los grandes cambios.

— Tu te quedas en casa, y las cuentas las pagamos mitad y mitad – le dijo él, gesticulando con las manos como si repartiera una torta. Le miraba a los ojos, como siempre había hecho.
— Tendremos tutela compartida, y el auto irá donde las niñas estén – complementó ella, asintiendo con la cabeza y devolviéndole la mirada, como siempre había hecho.

Ambos saben que la única forma de enfrentar esto es desde el amor. Cierto, entre ellos ya no existe amor. Pero no hablo de ese amor.

Lo hacen desde el amor por sus hijas. Por cada una de ellas. Ese amor es enorme e inagotable. No como el amor de dos personas que se enamoran, porque ese amor ya se fue. Solo les duró 15 años. Les hablo de otro amor, uno que no se puede dimensionar, uno que escala montañas y cruza mares, que te mantiene en vela toda la noche cuidando su sueño y te humedece los párpados cuando te entrega un papel con una mancha de tempera mientras dice que eres tú. Te desarma con una pregunta y te vuelve a armar con una reflexión. Y te refriega en la cara tus debilidades. Y te enseña como ser mejor con un nuevo ejemplo cada día.

Y ese es el amor que aún se tienen. Entre ella y él hay tres amores gigantes que los atarán de por vida.

Y algún día, quizás, llegarán nuevos y refrescantes amores con cara de nietos que los seguirá uniendo, incluso, mas allá de sus vidas.

Entonces, ¿como no separarse desde el amor?

La necesidad de devorarlo todo

Practicamente todos los meses vemos empresas como Google, Facebook, Amazon y todas estas grandes de la tecnología hacen crecer su negocio comprando a competidores para ampliar su capacidad productiva y ganar base de clientes, comprando pequeñas startups para absorver sus innovaciones y adquirir capital intelectual de alto valor, y finalmente predandose – porque hace rato dejamos atras lo de la competencia – unos a otros creciendo verticalmente en vez de facilitar y potenciar la integración.

Me parece curioso que tipos de poco mas 50 años los mayores (Bezos, de Amazon, nació el 64, los fundadores de Google, Serguéi Brim y Larry Page son del 73, Zuckerberg el 84, de Yahoo, Jerry Yang y David Filo, el 68 y el 66 respectivamente) son reconocidos como hombres de negocios tremendamente exitosos, pero no conformes con esto aprovechan las enormes espaldas financieras que sus empresas han alcanzado para sacar la chequera y darse a las compras para crecer, convirtiendose y consolidando monstruos gigantes, dejando muy en el olvido aquel garage junto a la casa de los padres para pasar a un campus de 260.000m2 para 12.000 colaboradores. Pareciera que el éxito de tu empresa se obtiene a punta de fuerza bruta y a costa del resto, ya sea por omisión como por acción.

Le sigo dando vueltas a esa necesidad imperiosa de devorarlo todo: competidores, startups, proveedores, clientes, empleados, competidores indirectos, entidades gubernamentales, pueblos y ciudades, lagos, mar y cordillera, desierto y el ártico, en fin, ecosistemas completos.

Un apetito que parece cimentar un sistema saturado: las empresas dében crecer infinitamente sin encontrar nunca limites, y muchas veces sin siquiera reconocer ética que plantee reparos suficientes a lo que un Retorno atractivo pueda decirnos. Claro, podrán ser los menos (mas bien parece que no nos enteramos de todos los casos), pero el punto es que pareciera ser que las distintas tendencias en management solo se hacen cargo de abrirte el apetito y orientarte en como ser más rentable, y hasta ahí llegamos. Y en este tema hay mucho paño que cortar, basta con recordar la polémica que rodeó a los Ingenieros Comerciales de la UC hace solo unos pocos meses.

¿Acaso no hay alguien que planetée algo distinto? ¿Acaso no hay alguna tendencia en el management que pregonga un crecimiento a escala humana, en armonía con las necesidades de tus colaboradores (porque no todo es la remuneración, también importan los horarios, la confianza, el espacio y la gentileza), tus proveedores (paga lo que corresponde y cuando corresponda), tus partners (potenciando y no predando) y tu competencia (éticamente!).

Afortunadamente, lo hay.

Viendo algunos TED me topé con uno de Ricardo Semler, titulado “How to run a company with (almost) no rules”, algo así como “Cómo dirigir una empresa (casi) sin reglas”, donde se atreve a decir algo tan cierto que resulta inspirador:

¿Cuál es la decisión más inteligente? Decíamos cosas como venderás 57 dispositivos por semana. Si los vendes para el miércoles, por favor, vete a la playa. No nos crees un problema de fabricación, de aplicación, si no tendremos que comprar nuevas empresas, comprar a los competidores, tendremos que hacer todo tipo de cosas porque vendes demasiados dispositivos. Así que ve a la playa y empezamos el lunes de nuevo.

Ricardo Semler

Y ese parece ser el quid de la cuestión. ¿Hasta donde necesitamos crecer? ¿Hasta donde llegue nuestra codicia? Lo que plantea Semler en la charla es bastante mas amplio de lo que intento abarcar con este post, pero me da luces de como dar respuesta a esta pregunta. Habla del como fomentamos la sabiduría no solo en la empresa, también en la escuela y por supuesto, en la vida. Y lo hace amparado en su propia experiencia estampada en sus libros, la que se basa en 4 pilares:

  1. Cualquier colaborador puede participar del proceso de toma de desiciones.
  2. Todos los miembros de la organización son responsables de los resultados.
  3. Los beneficios se reparten entre todos los miembros, independiente de su posición.
  4. Para que estos 3 principios funcionen, se necesitan: muy pocas limitaciones, mucha flexibilidad y, sobretodo, integridad.

De aquí se desprenden todo un estilo de management que expica y desarrolla en sus libros (a los que les sigo la huella, no logro dar aún con ellos) Radical, The Seven-day weekend y Maverick!.

Pero volviendo al tema, ¿hasta donde necesitamos crecer? ¿Debemos devorarlo todo? ¿Es tanta nuestra necesidad que no basta con comernos casi toda la torta, debemos comernos las otras tortas?

Este apetito desmedido me recuerda una escena de “El Viaje de Shihiro”, donde Kaonashi (Sin Rostro), furioso porque Shihiro no acepta sus regalos, comienza a comer y a devorar todo lo que los seres de los baños le presentan como ofrenda y de la que esperan como pago aquél oro falso. Kaonashi devora no solo las comidas, luego de un nuevo rechazo de Shihiro, devora también a estos seres convirtiendose en un monstruo enorme y pesado, pues nada, absolutamente nada lo satisface y sin embargo, nunca deja de comer.

Entonces, ¿hasta donde necesitamos crecer?

Me quedo con la recomendación de Semler en la charla, pues éso solo lo podemos responder haciendo acopio de una profunda sabiduría. Entonces, a fomentarla!

La ciencia tras The Big Bang Theory

The Big Bang TheoryUna de las series mas exitosas de los últimos tiempos es The Big Bang Theory, la que trata sobre un grupo de amigos científicos que trabajan en el Caltech (Instituto Tecnológico de California), todos muy freakies y “particularidades” varias, que la han transformado en una serie exitosa. Personajes entrañables como Sheldon y su novia Amy, relaciones complejas como la de Leonard y Penny, y un grupo de amigos con gustos “curiosos” con un sinfín de guiños a la cultura geek que nos atrapa en cada capitulo.

Pero si hay algo de lo que la serie se ha preocupado y ha logrado increíblemente bien en cada uno de sus guiones, es la consistencia en toda la ciencia que se discute, se escribe en pizarras y se deja ver durante sus ya 8 temporadas (la 9na se estrena en Septiembre). Es decir, los protagonistas son científicos (con excepción de Howard, que es un simple ingeniero y de Penny, que es… Penny), y salvo sus incontables pasatiempos (desde juegos de rol y de cartas, juegos de consolas, de computadores y tanta cosa mas) pasan sus horas hablando de ciencia.

Entonces, que eso suene y se vea creíble resulta clave. Y el hombre tras toda esa ciencia es David Saltzberg, quien no solo tuvo que dejar su cátedra Física y Astronomía en la UCLA, si no que también abrió su propio blog donde profundiza un poco más sobre la ciencia tras la serie.

Muy entretenido.

Trailers!! The Walking Dead Season 6 y Fear The Walking Dead Season 1

Soy un fanático de The Walking Dead, tanto que fui capaz de resistir aquellas temporadas lentas y con trama mas bien basada en las relaciones entre los personajes, y llegar a las últimas que han sido por lejos las mejores de la serie.

Y el trailer de la 6ta temporada de TWD (que pasaron en la Comic Con gringa) promete muchísimo, acá se los dejo con subtítulos en español.

Pero ahí no se quedan las novedades, la esperada nueva serie Fear The Walking Dead, que cuenta la historia, en el mismo universo que TWD pero con otros protagonistas enfrentando el apocalipsis zombie desde su comienzo (No como Rick en la serie original, que despierta solo en un hospital meses luego del inicio de la pandemia, perdiéndonos todo el inicio de la catástrofe), también estrenó trailer que no tiene, como dicen los españoles, desperdicio.

Acá se los dejo, también subtitulado al español.

Nuevo viejo amigo

Cielo de San Pedro de Atacama

Ese día había comenzado temprano, absurdamente temprano, tanto que no me había duchado pues el agua, de tan temprano que era, nunca salio caliente, y no me apeteció darme un baño en agua fría (pues también fue una mañana absurdamente fría).

Eran las primeras horas de la tarde, esas en que el sol pega con mas fuerza, cuando agotado tras una mañana fría y absurda, me recosté sobre una banca de aquella plaza. Puse la mochila bajo mi cabeza y mientras miraba el cielo, azul intenso y rajado por nubes blancas que lo cruzaban apuradas, me dediqué a pensar si era correcto hacer eso a mis 39. Sería correcto hacerlo cuando pase los 40, a los 45 por ejemplo, o a los 50?

Seria correcto tirarme en la banca de una plaza, en plena tarde, mientras otros turistas que a duras podían decir “Chile campeón” en español y deambulaban buscando donde sentarse y descansar, luego de una mañana absurdamente fría y que ya duraba varias horas.

Eso me preguntaba y en plena divagación, absorto en el cielo y sus nubes cuando me llegó la respuesta, en forma de perro de esos homeless. Se me acercó con cara de perro feliz, como si fuesemos viejos amigos que nos encontramos tras de años de distancia, por lo que solo atiné, como cuando te saluda un desconocido en la calle, a devolverle el saludo, acompañado de un abrazarlo con el brazo que tenía libre y unas cuantas caricias que, mientras le decía “que eres lindo wueón”, retribuyó con un gemido con esa voz ronca que tienen los perros cuando agradecen un cariño, mas un pequeño mordisco en la mano.

Y si, era correcto. Es mas, da lo mismo si era o no correcto, era lo que en ese minuto, necesitaba, y quería. Tirarme en la banca para mirar el cielo.