Mi hija Martina quería comer platano. Así que se lo pidió a la Vero (mi nana).
Como era una petición entre comidas, le dijo lo primero que se le vino a la mente:
– No Martina, están verdes.
La pequeña mira la fruta, y luego responde:
– No verde, amarillo.
Lo mas curioso de todo es que se supone aún no distingue los colores. En casa no nos explicamos de donde sacó tal verdad absoluta. El platano era amarillo.





















Ms Absolutista que un nio, no existe nadie.
Martina es exquisita.
Congratulaciones!
Absolutismo y mucho razonamiento l?gico.
Y gracias por los calificativos.
jajaja imperdible, creo que lo mas hermosos para un padre es darse cuenta que su hija tiene razon jajajajjaja
jajajaj jajaja la inteligencia de esta ni?a no la sac? del padre por supuesto….