Anoche vi un capitulo de Informe Especial que trató el crimen
cometido por Rodrigo Orias, el muchacho que padeciendo esquizofrenia paranoide mató al sacerdote Faustino Gazziero en la catedral de Santiago.
Durante el reportaje mostraron varias fotografías de titulares que aparecieron en aquel entonces, lo que me recordó la cantidad de brutalidades con las que fuimos bombardeados.
Se hablo de su aspecto, en particular su pelo largo, sus ropas negras con imágenes alusivas a bandas que solía escuchar (metal y del duro, incluso con letras que la prensa denominó “satanicas”), los tatuajes (que confirmaban su satanismo), etc, etc, etc. Incluso hablaron de su apellido, Orias tiene no se que relación con el satanismo.
Fue tanta la paranoia que se creó en torno a esos aspectos, que la prensa se inundó de reportajes alusivos a los distintos movimientos/tendencias/y-ahora-muy-populares-tribus juveniles, que ante las mentes adultas (muchas de ellas atrofiadas) son vistas con suma desconfianza.
Recuerdo muy bien un reportaje que apareció en Emol (el link es referencial, porque al mes bajaron el artículo) que hablaba sobre los sitios web chilenos alusivos al satanismo y cosas “oscuras”, en el que se citaba a mascarada.cl, sitio de juegos de Rol (seamos sinceros, los roleros seremos ñoños, pero de satánicos muy poco) el cual en aquella época tenía un look mas bien gótico.
Era apuntar y disparar, se habló de los Punks, Góticos, Dark, Trashers, Hip-Hoperos, Pungas, Flaites, Cuicos y cuanta tontera mas existe. Todos posibles satánicos, todos, de alguna u otra manera, potenciales peligros para nuestra sociedad.
























Lo que me dijeron…
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