Bazar

Tienda de juguetes008

Por Av. Los Leones. Llegando al Aguilucho. En la vereda oriente. Hay un bazar. Busqué algún nombre entre tanta palabra anunciando lo que vendía. No lo encontré. Solo dice que es un bazar.

Es una casa antigua pintada rojo ladrillo, de aquellas que no tienen ante jardín. La puerta de entrada y su pequeño recibidor esta en medio de dos ventanas bien amplias que son protegidas por barrotes de seguridad. La que da al norte bloqueada con carteles, la que da al sur abierta de par en par. Entre los barrotes se ven repisas, artículos de oficina, máquina de helados, un mesón. En medio, un anciano. Corbata gris, camisa a rallas, chaleco café. Parece estar sentado. Mira en mi dirección. Pero no me ve. Tiene la mirada perdida.

Pasan unos 2 minutos, 4, 5 quizás. No se mueve ni un centímetro. No hace ni una mueca. De hecho no podría afirmar que respira. Está ahí. Con su corbata gris, camisa a rayas, chaleco café.

El semáforo da verde. Los coches que me preceden en la fila comienzan la marcha.

Y el anciano inicia lo que parece una tarea titánica. Gira su cuerpo. Lentamente y a tramos cortos. Pequeños esfuerzos. Se inclina hacia delante. Estira su brazo y recoge lo que deduzco es su bastón. Parece que intentará ponerse de pie.

Llegó mi turno, debo avanzar. No pude verlo de pie. Quería verlo caminar. Quería verlo lograr aquello, luego de todo el esfuerzo que creo realizó. Era como irme sin ver el final de la historia. Perderme el desenlace. Salir del cine antes de que aparecieran los créditos.

No exagero, no llegue a estados de angustia, pero me era importante ver que pasaría. Me había vinculado. Me sentía partícipe. Era ver a mis abuelos. Era ver a mis padres algún día.

Era verme a mí.

Ponerme de pie, y caminar.

Hoy pasaré nuevamente frente al bazar. Es mi ruta de todos los días. Y trataré de verle nuevamente. Y sé que no será lo mismo. Pero bueno… soy curioso.

2 pensamientos en “Bazar

  1. Alondra

    Cabellos blancos, sonrisa amable, telangectacias en sus sonrosadas mejillas. De caminar cancino, y como dudando, una anciana hizo detenerse a la micro en que yo viajaba hoy al trabajo. Y curiosamente al verla, record? a mis ascendencia familiar (sospechosamente se parec?a mucho a la T?a Blanqui) e inexplicablemente pens? en mi a su edad. Record? que no soy una s?per hero?na de comix, ni una artista marcial ni nada parecido a lo que solemos endilgarnos cuando jugamos Rol mis amigos y yo. Soy mortal y proclive a la enfermedad como cualquier hijo de vecino. Me pregunt? entonces ?Cu?ndo yo est? as? como ella, dudar? en tomar la micro, me fallar? la vista de lince que ahora me elogian los que no alcanzan a ver el letrero del colectivo a cuadra y media? ?Estar? sola en el paradero como aquella anciana? No pude evitar sentir una creciente angustia en mi pecho. Todos vamos a lo mismo ?verdad?

  2. Mel

    yo ya no veo el de las micro aa mas de 10 metros XD las distingo por el color (las micros ) y de todas formas solo me pasan lentes de descanso ¬¬’ el colmo cada vez tengo peor mi vista asi q estoy echa una anciana y mis articulaciones para q decir Y RECIEN TENGO 16 AÑOS …no puede ser , imaginate como estaria a su edad , prefiero morir joven pero feliz XD

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