Los valientes

Este último tiempo me han dicho mas veces que en toda mi vida que soy un gallo valiente. Si bien entiendo a que se refieren con el alago, me cuesta sentirme el reflejo de lo que la palabra significa.

¿Como podría serlo? Lo único que hecho es lo que he querido hacer. Satisfacer una necesidad, un anhelo. En busqueda de mejorar mi calidad de vida, disfrutar mas tiempo con mi familia y conmigo mismo.

Por eso digo que valiente es como muy grande. Muy pomposo quizás.

Porque valientes fueron otros.
Valientes no hay muchos.
Valientes mueren jóvenes.
Y muchos salvan vidas.

Eran cinco compañías, primero partió la Cazadores. a la hora Antucosiguiente Plana Mayor y Logística. Al día siguiente Morteros (mueren 33 soldados) y luego Andina (mueren 11 soldados), y no alcanzo a salir la última, Ingenieros, planificada para el tercer día.

El miércoles 18 de mayo, a las 5.15 de la mañana, la compañía Morteros inició la marcha de 24 kilómetros en dirección La Cortina bajo el mando del capitán Carlos Olivares.

Nevaba copiosamente. El trayecto se fue haciendo cada vez más complicado. Se encontraron con viento blanco, con ráfagas de 80 kilómetros por hora, lo que hacía que la temperatura bajara hasta los 25° bajo cero. La visibilidad no era superior a los cinco metros. En ese escenario, algunos soldados de los Morteros fueron cayendo afectados por la hipotermia y el cansancio. De esta compañía murieron un sargento y 33 de los 48 soldados que iban marchando.

Guillermo Riquelme, Sargento:

Había un soldado tendido en la nieve. A simple vista, estaba muerto. Sangraba por la boca, lo que me hizo pensar que sus pulmones habían colapsado. Intentamos trasladarlo al refugio de La Cortina, pero fue imposible, porque pesaba demasiado. Tuvimos que buscar ayuda para llevarlo hasta allí. Cuando lo logramos, le practicamos primeros auxilios y le cambiamos la ropa. No lo pudimos reanimar

La compañía Morteros fue la mas abatida. Eran en su mayoría pelaos haciendo el servicio. Si. Pelaos. 18, 19 años. Luis Hernández, de 19 años y que marchaba en esta compañía cuenta:

Nos encontramos de frente con un viento insoportable, con la nieve que golpeaba fuerte nuestros rostros y no nos dejaba caminar. Incluso parábamos, nos dábamos vuelta y cargábamos el cuerpo con la mochila contra el viento (…) De pronto empiezo a caer sobre la nieve, de rodillas. Me levantaba, pero luego de la tercera caída no fui capaz de levantarme. Se me acercó mi cabo Pulgar y me sacó la mochila y el fusil, me puso de pie y pude caminar afirmado de la mochila de mi cabo Rubio. Me caí nuevamente, y mi capitán Olivares, el teniente Gómez y un cabo me metieron dentro de dos sacos de dormir y me empezaron a arrastrar sobre la nieve.

Otro pelao. De 18 años, Víctor Santander.

Seguimos caminando hasta que se cayó mi amigo, el soldado Foncea. Hice que me abrazara para poder avanzar con él y marchamos como dos kilómetros. Le pedí ayuda a otro compañero para que siguiera con él y yo me fui adelante. El soldado que traía a Foncea me alcanzó y me dijo que mi amigo no daba más, que no podía caminar. Me devolví a verlo, pero estaba muerto. Me dio pena, lloré y lo puse afirmado sobre una piedra. Tuve que seguir marchando.

En la quepasa del sábado 12 aparece este articulo sobre la tragedia de Antuco. Este artículo habla de valientes. Cabros chicos. Milicos. Y muy valientes.

2 Responses to “Los valientes”


  1. 1 Vandana

    valiente para reconocerlo …

  2. 2 Alondra

    Tristes las madres de aquellos cuyas vidas han sido cegadas sin siquiera comprender como vivir.

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