Archivo mensual: Diciembre 2005

A patita

Llevaba varios años dependiendo del auto.

Vivir en cualquier parte del sur de santiago, y trabajar en huechuraba es una mierda. Es agotador. Estresante. En mi caso, o tomo 6 locomociones (colectivo al metro, cambio de la línea 5 a la 1, móvil a la ciudad empresarial de huechuraba, luego móvil al metro, cambio de línea 5 a la 1, colectivo a casa) o manejaba de ida y vuelta, en promedio 45 minutos cada pique, hora y media por lo bajo tras el volante.

Y así, el sedentarismo te la va ganando. Te haces dependiente de las cuatro ruedas. Es cierto, tiene muchas virtudes, la independencia que te da es muy valiosa.

Pero al volante te vas perdiendo el paisaje. Vas mirando siempre de frente y no miras al rededor. Corres rápido, lo picas entre semáforos. Te preocupas de las micros, de otros autos, peatones, malditos ciclistas y ni hablar de los motoboy de mierda que se cuelan entre los autos y aparecen de la nada, por lo general justo cuando te quieres cambiar de pista.

Desde que me cambie de trabajo he podido dejar el auto en casa. Y realmente se agradece. Tomar un colectivo, irme sentado atrás, mirando por la ventana. Respirando profundo los humos tóxicos de micros amarillas, es una sensación que realmente extrañaba.

Disfrutar de la agradable calefacción de la línea uno del metro, del enriquecedor contacto humano que proporcionan las aglomeraciones en cualquier horario, preferentemente 3 de la tarde, con un olorcito digno de aromaterapia y la sensación de tantos cuerpos sudorosos.

Si, suena todo bien irónico.

Pero por ahora lo he disfrutado. Cuanto me dure? No se. Pero el cambio de aire es un descanso.

Aunque el aire sobrepase los 30°C y tenga un rico aroma a sobaco.

Don Piñi

Entre Piñera y Lavin, me quedo con Piñera.
Y si el tipo fuera Concertacionista, de seguro votaría por el. El tema es que no lo es.

En lo personal, igual me he visto seducido a darle mi voto. Mas que por merito propio, por los continuos errores de su contrincante.

Y bueno, eso hasta que de mi madre recibí un email que contiene una carta aparentemente firmada por Pedro Lemebel (no podría dar fe de eso).

Y me parece interesante compartirlo con ustedes:

Se remata lindo país

Pedro Lemebel

Demasiado barato quiere comprar este paisito, don Piñi; usted que va por la vida tasando y preguntando cuánto vale todo. Y de un guaracazo se compra medio Chiloé, con botes y palafitos incluidos. Con cerros, bosques y ríos, hasta que se pierde la mirada en la distancia, le pertenece a usted.

¿Cómo puede haber gente dueña de tanto horizonte? ¿Cómo puede haber gente tan enguatada de paisaje? Me parece obscena esa glotonería de tanto tener.
Me causa asombro que, más encima, quiera dirigirnos la vida desde La Moneda.

Muy barata quiere rematar esta patria, don Piñi, y sólo con un discurso liviano de boy scout buena onda. Pura buena onda ofrece usted, don Piñi boy, como si estuviera conquistando al populacho con maní y papas fritas. Nada más, el resto pura plata; empachado de money, quiere pasar a la posteridad sólo por eso. Porque cuando cita mal a Neruda se nota que a usted le dio sólo para los números y no para la letra.

Es decir, usted es puro número y cálculo, señor Piñi, poca reflexión,

Poco verbo, poca idea, aunque esa es la única palabra que usa entre sus contadas palabras efectistas. Buena onda y futurismo. Las heridas se parchan con dólares. La memoria queda atrás como una tétrica película que olvidar.

Sin vacilar marchar, que el futuro es nuestro (parece himno de la juventud nazi). Así arenga usted a este pueblo embelesado con los adelantos urbanos hechos por la Concertación. Nadie sabe para quién trabaja, y usted la encontró lista.

O sea, usted se pasa de listo, don Piñi. Quiere hacernos creer que siempre fue demócrata, pero lo recordamos clarito sobándole el lomo a la dictadura, haciéndole campaña a Büchi, amigote de la misma patota facha que le anima la campaña. Los peores, la gorilada del terror. Parece que este suelo nunca aprendió la lección, ni siquiera a golpes, y con facilidad se traga el sermón de la derecha pinochetista, ahora remasterizada con piel de oveja neoliberal. Pero son los mismos de entonces, soberbiamente gozando los privilegios de la democracia que conseguimos nosotros, y sólo nosotros, porque también yo dudo que en el plebiscito votara que no simpatizando por la derecha. Mire usted qué fácil le resultaba tratar de transformar el Mapocho en un Sena con sauces. Puro arribismo, intentar domesticar con terracitas y botecitos parisinos a nuestro roto Mapocho, quizás lo único rebelde que le va quedando a esta ciudad. Qué delirio, míster Piñi, ¿por qué no se va a Europa si cacha que nunca va a poder blanquear la porfiada cochambre india de nuestra raza? Quizás todo el país se acuerda de usted formando parte de la nata panzona del derechismo empresarial. Por entonces, en aquella época de terror, quien hacía fortuna de alguna manera era a costa de las garantías de la represión. Usted llenaba sus arcas, don Piñi, y nosotros sudábamos la gota gorda, o la gota de sangre. Fíjese que no se nos ha olvidado, y nunca se nos olvidará, aunque a usted le reviente que el pasado aflore cuando menos se lo espera. A usted ni a sus yuntas de pacto les conviene el pasado, por eso miran turnios y amnésicos al futuro.

Su discurso Disneyworld, míster Piñi, no resiste análisis, y sólo el arribismo miamista de algunos chilenos le compra su receta de vida fácil, su filosofía banal de texano paticorto. Usted me recuerda a Bush, a Menem, Piñito. Es la nueva derecha titiritesca y farandulona. Puro show, pura foto tecnicolor de mundo feliz con sus sombreros republicanos en el Crown Plaza. Pero le falta la cultura a su centroderecha inmediatista. No hay peso intelectual en su carnavaleo de propaganda. Nada más que modelos tetudas y parientes de hippysmo revenido. Demasiado barato quiere rematar este país, Piñito. Ni siquiera basta con su cátedra fantasma en las aulas de Harvard. Tampoco, usar de propaganda la limosna que puso por mi amiga Gladys en sus últimos momentos; eso es muy feo, y de mal gusto. Sobre todo para usted que es tan humanista cristiano. Porque usted es pillo, Piñín. Quiere sacar adherentes de todos lados, como si este país fuera sombrero de mago. Lástima que la oferta de su vanidosa feria de variedades huele a ventaja populista. Nada más, don Piñi; el resto, esperar con cueva lo que ocurra en el transpirado enero.

Pedro Lemebel
diciembre de 2.005

Si alguien tiene algún antecedente de que esto es un hoax o algo así, me avisa para corregirlo.
Y queda abierto el debate.

Condones para mamá

Alguno de ustedes le ha comprado condones a su madre?

Si, ya se. Suena muy rara la pregunta. Y asumo que ninguno de ustedes lo ha hecho. O al menos no la inmensa mayoría.

Soy de los pocos privilegiados que se pueden vanagloriar de tal apertura de mente y progresismo.

Yo le he comprado condones a mi madre. Un paquete de life-style lisos extra grandes, de tres unidades (pa’ que mas no? Si la vieja igual ta vieja).

Ella me lo pidió. Le dio plancha bajarse del auto y realizar tal escandaloso e impúdico pedido al farmacéutico. A su edad, comprando esas cosas de lolos. Aunque los necesitara con tanta urgencia. Le dio lata. Ella es bien abierta de mente y la verdad me extraño que le diera vergüenza. Pero bueno, así son las madres.

La traía de vuelta de la casa de un par de amigas suyas. Una pareja de cuarentonas muy amigas de mi madre.

Fuimos a recoger un consolador que le habían prestado.

Si, dije un consolador. Ya sabes, esos falos de madera, o plástico, goma, que se yo de que son. Que imitan al pene masculino tanto en forma como en su uso.

Era un miembro tamaño natural pero del tipo negro-extra-potenciado y aquí-te-las-traigo-peter. Le pregunté si le constaba que lo hubiesen hervido al menos un par de horas antes de entregárselo. No recuerdo que me contesto.

Si, se que todo esto suena demasiado raro. Pero es completamente cierto. Tengo a mi madre de testigo.

Mi vieja es de aquellas personas que te sirven de inspiración en algunos aspectos de la vida. Solo algunos. Pero igual valen.

Fue madre soltera toda su vida. Tuvo pareja a ratos. El padre de mis hermanos, pero era como si fuera soltera.

Y nos educó a los tres.

¿Bien o mal educados?
No se, eso me es difícil de contestar a mi aún joven y tierna edad. Pero lo hizo…

Como a los 40 y tantos se hastió de su vida como secretaria ejecutiva y decidió hacer un cambio radical.

Se puso a estudiar Educación Social. Y al tiempo renunció a su trabajo, aquel que le remuneraba bien dentro de lo que se puede esperar para una secretaria.

Se arriesgó con 2 hijos y una casa a sus espaldas (yo ya me había independizado hacía varios años). Y lo ha ido logrando. Con grandes sacrificios. Pero poco-a-poquito-a-poco se van concretando las cosas.

Y bueno, dentro de las pegas ocasionales que ha tenido, fue dar unas charlas de educación sexual para un colegio.

Por eso los condones y el falo afro-americano (que me evocó mi propia desnudez), que mas importante dentro de una clase de educación sexual que aprender a poner un condón. ¿Es lo básico no?

Que…?

¿Pensaron otra cosa?
¡Pues se equivocaron!

Nunca tan liberal como para fomentarle la cochinada a mi santa madre.

Voto secreto

Los candidatos ya dieron sus discursos.

El único que perdió fue Lavin. Todos los demás ganaron. El hombre parece tener buen corazón, pero lo pelele no se lo quita nadie.

Se siente bien votar. Incluso cuando por quien votas no gana. No quise votar por Accorsi por lo que ya les comenté y le di mi voto a la señora Hornkohl, pero la candidata DC perdió y salio el calvo ex presidente del colegio médico.

En la senatorial pensé votar por Lily Pérez solo para que no ganara Long-ueira (que tipo mas detestable!). Pero me sentí incomodo votando por una chica RN así que voté por la Soledad Alvear. De todos modos el hombre salio electo. Una lastima.

Lo bueno es que mis votos fueron todos mujer. Me sentí bien con eso. Creo que a Chile le hace falta femeneizarse un poco mas. Tanta testosterona troglodita nos va calando la cabeza y nos abruta mas de la cuenta.

Martina estaba de lo mas asombrada de que a mamá y papá le pintaran el pulgar.

Bueno, nos toca de nuevo el 15 de Enero.

Esta vez será solo una papeleta.

ACTUALIZACIÓN: Intenté votar por Socrates de la Mirandola pero no lo encontré en la papeleta de votación.

PD: ¿femeneizarse se escribe con s??

Calvin y Hobbes

Creo que lo que mas me gusta de Calvin y Hobbes es lo amigos que son. Son cómplices. Compinches. Camaradas. Amigos de juegos, penas, pensamientos y travesuras.

Claro, Hobbes no es mas que la imaginación de Calvin. Pero para el niño es un tigre. Y ese tigre es su amigo. Su mejor y talvez único amigo.

Y las mejores tiras son cuando simplemente conversan. Ya sea caminando por el bosque cercano, o bien al finalizar el verano descansando bajo un frondoso árbol, o mientras levantan hombres de nieve en un paisaje completamente nevado.

Y conversan. De todo. Discuten, se pelean. Se ríen, juegan. Tienen aventuras. Son amigos.
Y conversan.

Recuerdo cuando podía darme esos lujos; conversar con algún amigo. Fui (y soy) de pocos amigos. Muy pocos, los cuento con unos pocos dedos de solo una mano. Y también conversábamos. De todo.

mmmm… sip. Extraño a esos pocos amigos, y aquellas ansias de explorarlo todo.

Fondos publicos?

¿Recuerdan el condoro de Giraldi de hace algunos años, cuando utilizó recursos del la cámara de diputados para enviar correspondencia personal?

No lo recordé hasta que recibí, esta tarde, una carta del Doctor Enrique Accorsi Opazo, diputado por mi distrito y que va a la reelección.

Me había hecho a la idea de votar por el, hasta que del buzón de mi casa saque un sobre con el membrete y el timbre de la Cámara de Diputados de Chile, y en su interior, una carta que considero propagandista, o en el mejor de los casos (para el candidato) personal.

A Girardi aquel error le costo bastante caro… será lo mismo esta vez?

Ahora bien, quien pago los $166 de Correos de Chile correspondientes a la distribución? el señor Accorsi? o el Estado?