Llevaba varios años dependiendo del auto.
Vivir en cualquier parte del sur de santiago, y trabajar en huechuraba es una mierda. Es agotador. Estresante. En mi caso, o tomo 6 locomociones (colectivo al metro,
cambio de la línea 5 a la 1, móvil a la ciudad empresarial de huechuraba, luego móvil al metro, cambio de línea 5 a la 1, colectivo a casa) o manejaba de ida y vuelta, en promedio 45 minutos cada pique, hora y media por lo bajo tras el volante.
Y así, el sedentarismo te la va ganando. Te haces dependiente de las cuatro ruedas. Es cierto, tiene muchas virtudes, la independencia que te da es muy valiosa.
Pero al volante te vas perdiendo el paisaje. Vas mirando siempre de frente y no miras al rededor. Corres rápido, lo picas entre semáforos. Te preocupas de las micros, de otros autos, peatones, malditos ciclistas y ni hablar de los motoboy de mierda que se cuelan entre los autos y aparecen de la nada, por lo general justo cuando te quieres cambiar de pista.
Desde que me cambie de trabajo he podido dejar el auto en casa. Y realmente se agradece. Tomar un colectivo, irme sentado atrás, mirando por la ventana. Respirando profundo los humos tóxicos de micros amarillas, es una sensación que realmente extrañaba.
Disfrutar de la agradable calefacción de la línea uno del metro, del enriquecedor contacto humano que proporcionan las aglomeraciones en cualquier horario, preferentemente 3 de la tarde, con un olorcito digno de aromaterapia y la sensación de tantos cuerpos sudorosos.
Si, suena todo bien irónico.
Pero por ahora lo he disfrutado. Cuanto me dure? No se. Pero el cambio de aire es un descanso.
Aunque el aire sobrepase los 30°C y tenga un rico aroma a sobaco.





















Es realmente paradójico lo que te ocurre probablemente producto de esa sensación de casi novedad de re-usar la micro.
Creo que en poco tiempo añorarás volver al auto.
Concuerdo con lo de los ciclistas, los sacaría a todos de las calles y los pondría en una ciclo vía pequeña para que también sufran los tacos.
La verdad me imagine todo el post y me reí mucho mientras lo hacia, aun me rió, es todo tan cierto. Santiago en verano xD es uhhhh mejor no pensar jajajaja.
Aun no paro de reír. En fin todo tiene sus pros y sus contras; nada es perfecto. Saludos.