Ella se parece a mí. Además de algunos rasgos físicos, también en otros de índole emosional. De muy pequeña nos manifestó una suerte de don, el ser consciente de que existes y que tienes necesidades afectivas, y ella te regala abrazos y miradas tan acogedoras que serenan al mas colérico.
No, en eso no se parece a mí, se parece en su dificultad para controlar su propia rabia. Esto lo descubrimos cuando le “sacamos” el chupete, la droga infantil que la mantenía centrada y serena.
Con el tiempo descubrimos que también es una loca, se trepa donde puede y donde no debe, se manda cagadas sabiendo que lo son y disfrutando el doble justamente por ello, pero aceptando los castigos como una consecuencia obvia y del todo digna.
Hace unos días se metió a la tina del baño del segundo piso, abrió las llaves y con la ducha teléfono se preocupó de mojar todos los rincones, a si misma y a su hermana, e intentó convertir la escalera en una cascada.
Ella es Emilia, la Mili, aún la estamos conociendo, aún seguimos expectantes de que sorpresas nos tiene guardadas. Y solo nos queda la esperanza de que sean mas dulces que amargas.
Además del transantiago, la contaminación y el estres general, la delincuencia es otro de los factores que tiene a Santiago reventado. Mas aún cuando la justicia parece no hacer lo que esperamos que haga: meter a los delincuentes a la cárcel.
A tanto llega la estupidez de los jueces que uno inevitablemente se formula la pregunta inversa: ¿No será que los delincuentes son los super ultra inteligentes? O al menos lo suficiente como para salirse casi siempre (o con buenas probabilidades) airosos de sus fechorías.
Pero seamos claros: hay excepciones. También hay delincuentes estúpidos. Como la recopilación que acabo de ver en Revista Sebo.
La noticia está medio vieja pero el fin de semana largo me dejo adormilado. Y la verdad ya estoy un poco cansado de tantas noticias respecto a Harry Potter y su último libro.
La última es que a pesar de las extremas medidas de seguridad, el libro ya se fugó y por internet andan dando vuelta algunas imágenes que lo demuestran, o al menos lo intentan.
Se supone que lo puedes descargar desde redesP2P. Yo ni lo he intentado ni tampoco lo haré, prefiero tener una copia legitima, bien traducida y legible para deleitarme como corresponde.
Mucho se habló del proyecto Surface de Microsoft, incluso en este mismo blog le dediqué una entrada alabándolo.
Esta vez la nota llega desde el mundo Linux con el proyecto MPX (Multi Point X Server) el que consiste en la implementación de soporte para múltiples teclados y ratones en Xorg, el mismo Xorg que tienes en tu distro.
Esto se traduce en que puedes enchufarle al tarro muchos teclados y ratones y MPX permite que todos actúen de manera independiente.
Y bueno, si a MPX le agregas un monitor táctil, o como en el caso del video, un proyector táctil, adivina que se obtiene. Dale una mirada al video.
Si, Surface es muchísimo mas elaborado (es sencillamente alucinante como puedes compartir archivos con periféricos) con pero aún no está disponible para nadie, y cuando lo esté seguramente será a precios poco accesibles. En cambio MPX ya puedes descargarlo y cooperar con la iniciativa.
Hay bandas que uno no se explica por que el destino las separa. Es el caso de Skunk Anansie, una banda formada en el 94 por los ingleses Skin (Deborah Dyer), la negra con cara hardcore con un vozarrón de miedo y una cavidad bucal en la que cabría fácil un refrigerador, Cass (Richard Lewis), Ace (Martin Kent) y Mark Richardson.
Su reducida discografía comprende solo 3 placas, Paranoid & Sunburn (Septiembre 1995), Stoosh (Octubre 1996) y lo que fue a mi gusto su mejor trabajo, Post Orgasmic Chill (Marzo 1999).
La banda se disuelve el 2001.
Fue muy difícil escoger un tema, pero aquí (al pie de este artículo) me la juego con el tema que abre su primera placa: Selling Jesus (lyrics).
Y como no poner un videillo si YouTube tiene un montón, así se deleitan con la bocaza de Skin.El corte pertenece a su última placa y se titula Secretly (lyrics). Acá el tema, Selling Jesus.
Ya lo decía yo hace rato, el iPhone parece tener a todos tan embobados que se olvidan de sus evidentes defectos. Creo que nunca hubo una plataforma mas cerrada que la última liberada desde Cupertino, y para colmo, carísima (a pesar de que estemos dispuestos a pagar por el), tanto que ya están hablando de un iPhone nano.
Pero desde el mundo libre del Open Source nace nuestro liberador, el OpenMoko (si te estas riendo ahora ten claro que no eres el único que lo hace). Se define como un intento por hacer un teléfono completamente libre y modificable que puedes adaptar a tus cochinas necesidades.
No, aquí quiero mostrarte la interfaz. Porque a pesar de que el café no es un color de mi gusto (a mi Ubuntu lo primero que hice fue cambiarle el color), el OpenMoko se ve bastante bien.
Y mira este otro:
Se le pone difícil la pista a Jobs. Y que bueno es eso…
Lo que me dijeron…
RSS