
Me voy a permitir comentarles a los lectores de este blog algo relativo a otro sitio web que administro.
Mas bien, que administraba.
“Mascarada: Vampiros en Chile” titulaba el primer sitio web que escribí. Debe haber sido por el año 1998, cuando no pasaba de las ganas de aprender he impregnarme del desarrollo web, que encontré la excusa en uno de mis pasatiempos (mas bien el único) por aquellos años: los juegos de rol, en especial “Vampiro: La mascarada“. Un juego ambientado en el Mundo de Tinieblas de la empresa White Wolf.
Ya ha corrido mucha agua bajo el puente, y esa humilde página web escrita en un rudimentario HTML se convirtió al poco andar en una comunidad, que tan grande creció que se hizo un monstruo difícil de administrar he incluso, de matar (esta es la tercera vez, la vencida).
Pero en dicho proceso recibí el desinteresado apoyo de un amplio grupo de usuarios, con quienes llegamos a tener sin lugar a dudas la comunidad de rol por web mas grande de Chile.
Y fue ese mismo grupo el responsable de que las cosas terminen hoy en la forma en que lo hacen. Fuimos quienes la hicimos crecer, quienes provocamos el desplome de la comunidad.
Muchos moderadores se han explayado en los foros despidiéndose de la comunidad y dejando buenos deseos. Y muchos se han permitido explayarse y sacar sus propias conclusiones del porque del fin. Y se los he comentado cada vez que los he leído, les falta la autocrítica. No los leo asumiendo su responsabilidad. No se dan cuenta (o prefieren omitirla) de que somos los mayores responsables.
Porque no supimos dar un paso al lado. No dejamos que otros se hicieran cargo. No supimos pasar la posta. Y me siento un poco incomodo confesándolo, pero jamás tuve la disposición de ceder mascarada.cl a nadie. Y me lo han pedido muchas veces.
¿Como podría?
Sería como ceder la paternidad de un hijo (exagerando un poco, pero ni tan exagerado).
Quizás debí hacerlo, quizás debí exigirle al equipo permitirle a otros asumir sus funciones. Quizás así, la sangre fresca hubiese inundado cada rincón de la comunidad, revitalizándola toda, y hoy estaríamos celebrando en vez de despidiéndonos.
Pero bueno, ya es muy tarde para los “tal vez…”, apenas queda tiempo para los “lo siento”.
Porque realmente, lo siento.
Hoy terminan 9 años de mi vida. Bienvenidos próximos 9 años.
Acá te enumero 17 muestras del porque Chuck Norris es una alpargata en comparación al carácter complicado sumado a una grave carencia de inteligencia emocional y empatía del creador del kernel de Linux.












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