La SCD y su Ley de Propiedad Intelectual

Copy Right

Los últimos meses prácticamente no he publicado en este blog (ni en ningún otro). Quien piense que en la independencia se cuenta con mayor tiempo libre, le advierto que es todo lo contrario, y multiplicado por 2.

Y así como ya casi no escribo, en mi cuenta de Google Reader se acumulan centenares de feeds sin leer, que vez en cuando trato de regularizar para no perderme las novedades tecnológicas que es uno de mis pasatiempos favoritos.

Por lo mismo tardé en enterarme sobre la propuesta de ley de propiedad intelectual y el acuerdo secreto entre el Gobierno de Chile y la SCD.

Fuera de los extensos análisis que muchos connotados bloggeros se han despachado (y que en buena parte comparto), me pasa algo curioso con este tema, y me parece que no soy el único que le ocurre.

A diferencia de otras organizaciones pro derecho de autor en otras partes del mundo, la SCD está encabezada y dirigida por artistas chilenos, contando con  variadas y muy significativas iniciativas que no solo buscan beneficiar a sus afiliados, si no también la difusión de la cultura en Chile: Las salas SCD y un sistema de gestión previsional para sus afiliados son solo un par de ejemplos.

La SCD está compuesta por algo mas de 4000 socios, y el consejo directivo lo componen Fernando Ubiergo (Presidente), Alejandro Guarello (Primer Vicepresidente), Tilo Gonzalez (Segundo Vicepresidente), Dennise Malebrán (Secretaria General) y Quique Neira, Cecilia Echenique, René Calderón, Tito Fernández, Eduardo Gatti, Horacio Saavedra (Consejeros).

No se lee ningún ejecutivo de alguna disquera, ni tampoco abogados u otro tipo de personajes salvo artistas. Artistas chilenos, algunos muy instalados en el inconsciente colectivo y en el corazón de muchos de nosotros.

Estos mismos artistas (y algunos mas) se han atrincherado y defendido su posición con dientes y uñas, incluso insultando a quienes se han parado desde la otra vereda, con argumentos que no logran sostener puesto que se contradicen con lo que su propia ley argumenta. Con todos los análisis que se han realizado sobre el proyecto de ley, me queda muy claro que Tito Fernández no entiende mucho cuando dice en su blog:

En el caso del trato justo, por supuesto que la música se puede compartir cuando no es para uso comercial, siempre ha sido así y seguirá siéndolo porque eso no está en discusión. No necesitamos 10 discos para escucharlos juntos, pero si te cobro una entrada para oírlos entonces es un negocio y no estoy autorizado para hacerlo, por ninguna ley. Respecto de las fotocopias, no lo tengo muy claro porque yo soy músico pero deberían estar exentos de pago cuando no hay lucro en ello.

Ahora bien, mas que analizar el proyecto o esgrimir acá mi posición frente al tema (que sin duda quedará clara), quería constatar un punto que hasta ahora pareciera pasar desapercibido.

A diferencia de como opera en otros países, el malo de la película (capaces de las mas bajas barbaries por unos miseros dolares) no es un grupo de ejecutivos chupa sangre con un séquito de abogados que coartan la creación y se llenan los bolsillos en representación de… Lejos de esa imagen siniestra, acá son los mismos artistas, aquellos que uno miraba con cariño y como parte de nuestra historia. No solo como hombres y mujeres de arte, si no como verdaderos héroes dedicados a oficio tan ingrato. Son ellos los que intentan meterte la mano al bolsillo, o en su defecto, caerte encima con las penas del infierno. Son los mismos artistas los que buscando lo que han denominado “el trato justo”, arremeten contra quienes siempre estuvieron a su lado y los mantuvieron en sus corazones.

Lo peor en esto, es que siquiera se han dado cuenta de ello. Entre otras miopías, ven en los ISPs su fuente de nuevos ingresos e intentan convertirlos en el nuevo enemigo del pueblo (como si ya no lo fueran!). Y no se logran dar cuenta que con eso no solo dañan al usuario de ISP (o creen que las ISP’s no traspasarán los costos?) y de paso el crecimiento tecnológico, educativo, económico y finalmente competitivo de todo un país, si no que principalmente dañaran la cultura en este país, y de paso el principal activo de los artistas: el cariño del pueblo.

Si, estoy por el trato justo. Pero que sea un trato justo para todos. Todos nos lo merecemos.

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