De Android a iOS, de Google a Apple, de Software Libre a Propietario

Compré mi primer telefono con Android hace ya unos 3 años. Fue un LG GW620 equipado con Android 1.5 Cupcake. Un verdadero asco, lo usé unas 3 semanas y lo fuí devolver. Pero no quería quedarme sin Android, así que me pase a un HTC Magic (Android 1.6 Donut), el que usé bastante tiempo hasta que resbaló de mis manos.

Luego pasé a la familia Galaxy de Samsung con el modelo S (Android 2.2 Froyo, luego actualizado a 2.3 Gingerbread), de quien se encargó Julieta, mi hija menor, al dejarlo caer desde la cama. En su remplazo me hice de un Galaxy Nexus, también de Samsung pero desarrollado para Google en su intento de imponer lo que ellos creen debe primar en los móviles que corran Android.

Este móvil corre Android 4.0 Ice Cream Sandwich, y al día siguiente del lanzamiento de Jelly Bean lo actualicé gracias a la amplia comunidad de hackers y cocineros. Carece de botones físicos, sumamente delgado y con un look muy profesional y estilizado.

Lo cierto es que el teléfono me tiene muy conforme tanto con sus características como con su desempeño y usabilidad: dual core, ICS – JB, el 1Gb de RAM, todo muy bien. Es lejos el mejor dispositivo Android que he tenido, lo que incluye un par de Tablets (ambas Samsung).

Definitivamente Android es una revolución. Ya seas un fanático de iOS, Windows, Symbian o Blackberry OS, has de admitir que Android los está barriendo a todos y lo confirman decenas de estudios de market share disponibles en internet. Y no es necesariamente porque sea mejor (en esa polémica no voy a entrar en esta nota), al tamaño de las pantallas o incluso a las razones que Apple cree. Se debe a su increíblemente efectiva estrategia de penetración.

Android es un sistema operativo para móviles basado en Linux, y licenciado bajo  Apache 2.0GNU GPL 2, lo que lo hace un software libre (la licencia es gratuita) y abierto (los códigos fuentes en su mayoría son accesibles por le publico en general). Esto sin lugar a dudas es una invitación muy tentadora para ensambladores (Samsung, HTC, Sony Ericsson, Motorola, etc), quienes pueden incurrir en ahorros significativos al no pagar licencias de software por el sistema operativo que gobierne sus dispositivos, y también es una invitación a desarrolladores independientes a participar del proyecto escribiendo partes del sistema operativo (por medio del kernel), como desarrollando aplicaciones que nutren el ecosistema de aplicaciones del market (aka google play).

Cada ensamblador cuenta con una variada oferta de terminales de gama baja, con prestaciones sumamente modestas y calidad de hardware y ensamblado equivalente, corriendo alguna versión de Android. Recuerdas la campaña “Android para todos” de Sony Ericsson? La campaña viral transmitía un mensaje semi-revolucionario prometiendo “democratizar” Android “poniéndolo al alcance de todos”. Es decir, teléfonos baratos corriendo una “personalización” del sistema operativo del androide.

Si bien esta es un arma de doble filo (creas mas usuarios, pero también crece el descontento), funcionó muy bien gracias al acelerado proceso de desarrollo de Google sacando parches,  nuevas versiones del S.O. y aplicaciones. Y finalmente la promesa de contar con un nuevo terminal que corrija todos los problemas estaba a unos pocos dolares sobre lo que ya habías gastado con tu actual terminal. Negocio redondo para Google, ensambladores y carriers.

Android con el tiempo ha logrado sacar al mercado móviles de buena factura, ha logrado innovar en los tamaños de las pantallas y también ha puesto aplicaciones increíbles. Pero también ha creado mucha basura durante el camino. De mas miles de aplicaciones disponibles en su google play, el 80% son solo basura, y la piratería de aplicaciones ha obligado a muchos desarrolladores independientes a entregar sus productos sin costo alguno. Bien por los usuarios de a pié, mal por los desarrolladores y el ecosistema en general (que aún intenta sostener su economía con este modelo). Pero aparte de estos pelos de la cola,  Android sigue creciendo.

Sin embargo, hoy estoy a la espera de recibir mi nuevo iPhone 4s y dejar mi “viejo” Android en el cajón de mi velador, y aún no tengo claro del todo el porque.

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Al otro lado de la vereda está Apple, quien tiene fama construyendo grandes productos, hardware solido y software que le saca rendimiento, siempre apuntando a otorgar al usuario la mejor experiencia, ofreciendo finalmente un producto redondo, pero con candado. Puedes disfrutarlo, pero no adaptarlo a tus necesidades, puesto que ellos ya pensaron en ello.

Como usuario de Linux durante largos años, siempre critiqué la política de Apple respecto de la apertura y la inclusión, de la necesidad de controlarlo todo sin darle muchas opciones a sus usuarios de personalizar sus productos. Siempre critiqué, hasta que, poco a poco, comencé a entender.

Hace algunas semanas estoy leyendo la biografía de Steve Jobs, co-fundador, CEO y seudo líder espiritual de Apple, lo que me ha permitido ampliar la mirada no solo respecto del personaje (que en lo personal no pasa de ser un personaje), si no también desde la pasión por el producto y su singular estilo en los negocios. Era tal su obsesión porque todo calzara, que todo fuera perfecto, fluido, intuitivo y amigable, que no puedo si no intentar experimentar de primera fuente tal inspiración.

Sobre los tecnicismos del equipo, que bastante equivalente a mi actual GN, salvo algunos detalles: pantalla es de 3.5”, mas pequeña que los 4.65” de la GN,  RAM de solo 512Mb, mientras que el GN cuenta con 1Gb, y ambos dual core y cámara de 8mp, por sobre de los 5mp del GN. Sin embargo, todo esto me resulta secundario.

Y el tema tampoco es de market share, Apple en el pasado ya se vio enfrentado a IBM/Microsoft por cuotas de mercado, pelea que claramente perdió, pero no por eso salió derrotado. Salio tan fortalecido que pudo incursionar exitosamente en otros mercados, con la misma filosofía, y con los mismos adeptos a ella.

Por eso quiero ver de primera mano que tal funciona aquello que pregonaba Jobs, comparativamente hablando. ¿Funciona realmente a ojos del usuario el desarrollo de productos integrales? ¿Es cierto que todo lo demás es una vulgar copia de sus geniales ideas? ¿Le saca partido real al Hardware? (cosa que en Android no resulta cierto, recuerden el proyecto Linaro que mejora en un 100% el rendimiento, pero que sigue sin ser incorporado ni por Google, ni por los mas populares cocineros), y un largo etcétera.

Mas que querer jugar con un juguete nuevo, quiero jugar con un concepto nuevo (para mi).

Y bueno. Espero tener pronto una opinión.

4 comentarios en “De Android a iOS, de Google a Apple, de Software Libre a Propietario

  1. Lorena

    Te felicito por tu columna, interesante y muy informativa.
    Desde mi mundo, hay ciertos tecnisismos que no comprendo, por lo tanto mi comentario va ligado a un análisis mas social.
    Me parece excelente que te des la oportunidad de conocer y de experimentar lo que habias criticado durante un tiempo, resulta vital poder conocer y experimentar, para poder opinar con conocimiento de causa.
    Sin embargo mi duda surge, pues desde mi vereda pensé que la critica siempre iba mas ligada a fundamentos sociales mas que el impedimento o la nula posibilidad de PERSONALIZAR como ususario el producto en cuestion. Pensé que marcabas filas en las versiones open sources porque representan una oferta distinta, creada por y para los ususarios, porque es una oferta libre, entendiendo y viviendo con sus restricciones, porque era un modo de contrarestar el monopolio llámese apple, windows…
    Pero nada el sistema es asi, tarde o temprano dejas de ser “libre” para ser “propietario”…
    Sin olvidad claro, que ellos serán finalmente los propietarios de tu “propiedad”…

  2. Brian Autor de la entrada

    Gracias Lore, me parece perfecto que hablemos del aspecto social.

    Debemos hacer una diferenciación super clara. Linux es un proyecto que genera cambios sociales, dado que en el efectivamente existe inclusión. Pero en el mundo Android no se da igual. Si bien la plataforma obedece a determinados sistemas de licenciamiento, es Google quien está detrás y eso lo puedes comprobar con el extenso nivel de integración de sus productos con los teléfonos Android.
    Android no es creada por los usuarios, aunque tienen la libertad de crear sus propios forks, de ahí la proliferación de cocineros de ROMs para todos los gustos. Sin embargo, quienes tienen acceso a ello (crear o simplemente instalar ROMs) son solo los usuarios mas avanzados.
    Entonces, que le va quedando a los usuarios de a pie en términos de libertad?

    Personalizar 🙂

    Ahora, mi critica va mas bien por los modelos de negocios. El Open Source es (y debe) ser un buen negocio para que siga existiendo, y empresas como Canonical, Red Hat, Novel y un largo etc. hasta ahora se presentan como rentables, manteniendo y respetando las libertades de sus usuarios, no exentos de polémicas claro está.

    Sin embargo toda esta libertad tiene un costo, y tiene relación con la calidad del producto que cada una de ellas desarrolla. Y es eso lo que quiero experimentar. Importa tanta libertad si el producto es una porquería? O viceversa, es tan la raja el producto que me da lo mismo perder determinadas libertades como usuario?

    Esas son las preguntas que hoy me motivan a este “cambio”.

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