De Android a iPhone

Hace algunos días Apple presentó su nueva versión de su producto estrella, el iPhone en su 5ta versión y como era de esperar, no se cumplieron las expectativas de buena parte de los expertos, y como también era de esperar, no provoca la admiración del mundo Android, quienes claramente ya cuentan en sus dispositivos con buena parte de las novedades presentadas por los chicos de Cupertino.

Que mejor momento para este post, donde pretendo retratar con la necesaria certeza como han sido mis primeras semanas utilizando mi iPhone 4s luego de pasar varios años trabajando y disfrutando Android.

¿Cuestión de tamaños?

Lo primero que me llama la atención del iPhone 4s es el tamaño. Pasar del Galaxy Nexus de 4.65” a un teléfono de 3.5” es MUY notorio. Inicialmente me pareció que esto no iba a funcionar, pero a los segundos recuerdo que con el GN, el pulgar de una mano de tamaño medio, dificilmente opera la pantalla multitouch de manera íntegra. Y con el pasar de los días y con la utilización del teléfono, se nota y se agradece el tamaño compacto.

Materialidad

Lo 2do que me llama la atención es la materialidad: Aluminio y vidrio. Muy superior que el plastico del GN. La sensación que te deja el iPhone es muy distinta, la calidad en la elaboración se siente y logra transmitir seguridad. Claro, no tengo certeza de que resista una caída como si he comprobado lo hace el GN, pero espero no tener que comprobarlo yo mismo.

El software

Sobre este tema el análisis resulta mas complejo porque hay mucho de sensaciones y poco de dato duro que resulte comparable. El GN es un teléfono que en la tabla comparativa se presenta mas potente que el iPhone 4s, pero en la práctica, no lo pareciera. Y esto gracias a que iOS es un sistema operativo solido, robusto, estable y maduro, completamente integrado con el hardware que lo soporta, y eso se nota desde el primer momento. Si bien ICS y JB llevan al sistema operavito de Google a un nivel de madurez sin precedentes en Android, le queda aún algún trecho por recorrer, y de eso solo te das cuentas cuando “tocas” iOS. Tengo la sensación que quienes están al debe son los ensambladores, quienes no integran en su totalidad a Android con sus fierros (recordar Linaro), y eso tiene como raíz la filosofía de desarrollo de Android y que tantos buenos resultados comerciales les ha traído.

Ahora bien, las aplicaciones que solía utilizar en Android están todas disponibles para iOS y salvo Evernote (que en su versión para iPhone es un chiste comparada con la de Android), todas funcionan igual o mejor.

Por otra parte, las transiciones entre aplicaciones son estéticamente precisas, sin excesos ni letargos. No será multitask, pero hasta ahora, no he tenido ningún problema en la respuesta y disponibilidad. Las aplicaciones se abren cuando las abro, y se cierran cuando las cierro. Es casi mágico – notar el sarcasmo -.

Es mas, llevo mas de un mes aporreando el teléfono y no he tenido que reiniciarlo nunca!! (cosa simplemente insólita, en GN se me reiniciaba solo a menudo – y en esto no hay nada de sarcasmo -).

Y ni hablar de la respuesta al realizar una llamada telefónica. Ningún problema, funciona como debe funcionar.

Pero hay algo en que iPhone está simplemente en pañales comparado con Android: Integración.

Android se integra con todo, twitter, facebook, google+ (como no), flickr, tumbr, y cuanta red social se te pueda ocurrir, basta con instalar el cliente del servicio para Android y ya puedes sincronizar los contactos, fotos, publicaciones, etc. En iOS hubo que sacar la versión 6 para que incluyera Facebook nativo. Apple responde lento, predecible y se queda corto en este apartado.

iPhone 5

El tema acá, en mi opinión, es una mera cuestión de espectativas.

Mientras los fanáticos de Apple esperan que el iPhone siga siendo el teléfono estilizado, confiable y fácil de usar que es -oséa, se conforman con poco -, los especialistas y fanáticos de la competencia buscan que los maravillen y la envidia les provoque ataques de ira.

Ni la una ni la otra postura me parece valida. En mi opinión, pareciera ser que Apple produce equipos para satisfacer necesidades, no para crear super maquinas sin un propósito definido. Y el iPhone 5 está en esa linea. No tiene una gran cámara, pero mejora la que tiene el 4S, el procesador sigue siendo un dual core (eso es o que se infiere) pero optimizado y arrojando algunos incipientes bechmark dando paliza a quad-cores como los incorporados al Nexus 7 o al Galaxy III. La pantalla crece un poco, pero con el cuidado necesario para que los deditos cortitos puedan usarlo sin provocarte una artrosis, y etc. Son un montón de pequeñas y no impresionables “mejoras”. Y nadie podría sentirse maravillado.

Entonces, cuando sabremos si el iPhone 5 es o no el telefono que necesitamos?  seguramente cuando lo utilicemos.

Haciendo memoria, en la biografía de Steve Jobs escrita por Walter Isaacson, el extinto CEO de Apple explicaba el concepto que había detrás de las tiendas Apple, y ese tenía relación con facilitar a los potenciales clientes vivir la experiencia de uso de los equipos, pues solo de esa forma les importaría un comino lo que había que pagar por ellos.

Y que mas cierto, mientras mas uso el iPhone, mas me gusta. Y esperaré tranquilo que, o arreglen el Maps de iOS6, o Google saque una versión para iPhone. Total, siempre estará Waze para decirme como llegar a destino.

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