Decepción

Renuevo mi soundtruck cada pocos meses. Voy sumando y restando canciones dependiendo de lo que descubro, de lo que prefiero olvidar y de lo que añoro.

El último tiempo escucho mucho a Tom Waits, un viejo actor y cantante de blues, que con una voz grave, desgastada y rasposa evoca muy bien mi estado de ánimo.

Y es que esta parte del año ha tenido mucho de Bukowski, con menos alcohol y drogas duras, pero sí con mucho de decepción, decadencia y algo de patetismo.

Como buena sátira negra, la mía comienza con una decepción – como titula esta nota y como seguirás leyendo en toda su extensión – de carácter amoroso, de donde salgo sintiéndome como todo un estúpido. Y es que el nivel de las excusas que me inventó, lejos de hacerme sentir mejor, es decir, muy lejos de eso, solo podían ofenderme. Detesto cuando intentan ser condescendientes.  Lo coronó con una especie de reflexión en voz alta: “es que tú eres un ser muy evolucionado, y yo soy una neandertal”. Que por muy cierto que sea (y por dios que sí lo es), que sea parte del speech para terminarte es demasiado para mí.

Poco después (aunque este caldo se cocía a fuego lento desde larga data), me sumerjo en el mar de las decepciones del ámbito laboral. Éstas son las menos interesantes de relatar por lo que no profundizaré en ellas. Pero resumiendo un proceso que seguramente aún no termina, fue duro darme cuenta de los techos que tengo y que estos son sistémicos, no míos, pues si los fuesen, podría trabajar en ellos.

Rematando el año caigo en cuenta de cómo un par de viejos amigos, uno muy cercano, se aprovecharon del cariño que les tenía -note el verbo en pasado – para ganar unas pocas lucas en el menos, y para escalar posiciones en el más. Y este fue quizás lo que más me ha dolido este año, porque confié en mi gran amigo, creí que haría su mejor esfuerzo pero en la práctica, en el contraste con la realidad, el tipo se portó horrible no solo conmigo, sino con el equipo que he logrado formar en el trabajo. Nuevamente me he sentido un gran estúpido.

Quizás los años me han vuelto un hombre más confiado e iluso. Quizás porque estoy más sentimental y trato de demostrar mis afectos, cosa que algunos toman como debilidad. Quizás se me arregló el radar de canallas y ahora los detecto.

No sé.

Sí creo que Tom Waits me seguirá acompañando un rato, mientras respondo mis preguntas y me recupero de eso que te puede calar el alma. La profunda decepción.

Lay your head where my heart used to be
Hold the earth above me
Lay down in the green grass
Remember when you loved me

Come closer don’t be shy
Stand beneath a rainy sky
The moon is over the rise
Think of me as a train goes by

Clear the thistles and brambles
Whistle ‘Didn’t He Ramble’
Now there’s a bubble of me
And it’s floating in thee

Stand in the shade of me
Things are now made of me
The weather vane will say…
It smells like rain today

God took the stars and he tossed ’em
Can’t tell the birds from the blossoms
You’ll never be free of me
He’ll make a tree from me

Don’t say good bye to me
Describe the sky to me
And if the sky falls, mark my words
We’ll catch mocking birds

Lay your head where my heart used to be
Hold the earth above me
Lay down in the green grass
Remember when you loved me

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