Archivo mensual: Enero 2022

Cada mañana

Cada mañana detiene su automóvil frente al mismo semáforo.

Cada mañana, mientras espera la verde, mira el “bazar y paquetería” que invitaba a los transeúntes a pasar por su puerta abierta de par en par.

Cada mañana, el viejo tras el mostrador, de pelo blanco y grandes orejas, fija sus cansados ojos más allá de lo que cualquiera con la mitad de sus años podría ver.

Cada mañana, ve cómo el viejo de corbata y pulcro chaleco café, parece no respirar de lo quieto que está.

Y cada mañana, se piensa a si mismo de viejo, y se pregunta si logrará llegar así, tan impávido, a esperar la muerte.

La paternidad según Jodorowsky

No soy muy simpatizante de Jodorowsky, pero le oí un par de frases en una entrevista sobre la paternidad, que me hicieron mucho sentido.

– ¿Sería menos espiritual si su padre no hubiera sido… materialista?

– Yo siempre digo, como un padre pudo ser tan materialista y tan tonto. Mi padre fue un tonto, porque perdió un hijo. Cuando se murió, no sentí nada. Murió a los 100 años. Y cuando se murió mi gato, lloré. Lloré más por mi gato que por mi padre. ¿Cómo?! Yo no me siento culpable. Él! qué crió a este hijo que no pudo amarlo. No lo pude amar porque él nunca me amó. Pero si él no hubiese sido cómo fue, yo nunca hubiera sido lo que soy ahora. Porque yo le di a mis hijos lo que él nunca me dio… En el fondo, le debo muchísimo.

Y la otra

– ¿Qué salvaría usted de esta civilización?

– Evidentemente, salvaría el amor paternal. Más que el maternal. Lo que mas hace falta en esta civilización masculinista, cruel y guerrera, es el hombre que sabe amar, a sus hijos.

– ¿A amar se aprende?

– No es que se aprenda. Tú vas liberando los límites. El corazón está como en un búnker, en una prisión. La sociedad, la cultura, la familia nos coloca limites morales que no corresponden a esta época. Cuando abrimos las puertas del corazón, sale este amor que no es nuestro, si no que es un amor universal que transcurre a travez de nosotros.