Archive for the 'Personal' Category

Jugando con la Ouija

Tablero Ouija

De  muchacho con un grupo de amigos jugábamos el viejo juego de la tijera dentro del libro amarrados con un hilo rojo.  La idea de ese juego es invocar un espíritu (vivo o muerto) que se posiciona del libro, el que responde tus preguntas moviéndolo a la izquierda o a la derecha indicando con eso un Si o un No. El juego lo matizábamos con una buena dosis de alcohol, tabaco y cuanta historia de fantasmas, espíritus y demonios se nos venía na la mente. Lo pasábamos increíble.

Ahora, todos estos juegos pueden terminar al menos en situaciones complejas.

Mi abuela Elva me contó alguna vez que siendo sus hijos mayores adolescentes se encerraban toda la tarde en el cuarto (una suerte de bodega donde guardaban principalmente herramientas) a jugar con una tabla Ouija.

Una de esas tardes ella quiso participar, pero el espíritu convocado se negaba a responder. Alguien le preguntó si había alguien en el cuarto que le incomodara, y la Quija respondió con un Si.

Fueron preguntando uno a uno si correspondía al indeseado, siempre respondiendo negativamente, hasta que llego el turno de preguntar por la Elva. Ya se imaginan la respuesta.

Cuando mi abuela me contó esta historia, le pregunté que había hecho: “me fui pues mijito, si el fantasma no quería nada conmigo, yo menos lo querría con el”. Siempre digna ella.

El siguiente video retrata una situación menos afortunada. Disfrutenlo.

Hot Dog

Hot Dog

Anoche pasamos una pésima noche. Durante varias horas perros vecinos armaron un escandalo de proporciones a unos metros de mi ventana. Ladridos, gruñidos, chillidos y golpes contra la reja se encargaron de hacernos la noche difícil.

Lo que atraía tanto perro es nada menos que la lujuria provocada por el celo de Octavia, nuestra Beagle de 4 años que sufre de hipotiroidismo y en consecuencia un sobrepeso de un 70% que la hace parecer mas un perro salchicha que una curvilínea Beagle.

Fue tal el escandalo que Pamela me solicitó gentilmente que me hiciera cargo. Después de todo, soy el macho alfa de la manada, y debo velar por mi territorio y la salud física y mental de mis hembras, sean de la especie que sean.

Así que abrí los ojos como pude, me incorporé y a tientas por la oscuridad llegué a la puerta de entrada que me conduce al jardín, lugar de residencia del objeto del deseo canino.

Tras sacar la alarma y abrir la puerta, Octavia acudió a mi llamado como es su costumbre, agitando su cola feliz de verme. Grande fue mi sorpresa al divisar 2 escoltas, malditos que habrían logrado escabullirse por la cerca para acosarla y seguramente intentar asaltarla sexualmente.

La hice entrar a casa rápidamente y la conduje al patio trasero donde estaría a salvo. Tras hacerme de un palo de escoba como única arma, volví decidido ha resguardar mi territorio y mis hembras.

Una vez de regreso en las penumbras del jardín, tardo unos instantes en divisar a los degenerados que habían logrado penetrar mi fortaleza.

El de la derecha era simplemente escalofriante. Un Poodle de peinado coronado por un copete que orgulloso se me para de frente. Mi arma se abalanzó instintivamente rompiendo la noche con un silbido en búsqueda de su víctima.

El golpe fue seco en las caderas del monstruo pervertido, si bien no le provoqué ningún daño visible, fue lo suficientemente fuerte como para provocarle dolor, e intentara una fallida retirada que lo llevó a esconderse entre los arbustos.

Luego busqué al segundo, un par de metros a la izquierda. Esta vez reconocí al agresor. Se trataba del perro vecino. Un Cocker Spaniel café al que llaman Diego. El perro aquél ha tenido una vida difícil, lo han atropellado, se ha peleado con perros de mayor envergadura, lo han operado un par de veces y tiene una cojera constante.

Me dio lastima y preferí perdonarle la vida y la integridad física.

Caminé un par de metros hasta la reja y permití que ambos huyeran a la calle, donde los esperaban agazapados entre arboles y automóviles unos 4 o 5 perros mas.

Me mantuve de pie en la puerta, celebrando así mi victoria y dejándole claro a cada animal que ahí deambulaba que ese era mi territorio, que aquellas eran mis hembras y que no estaba dispuesto a permitir que nadie vulnerara mis aposentos.

Porque yo, soy el macho alfa.

Me devolví con la paz que te provoca el deber cumplido, deseando la recompensa que entre sabanas me aguardaba.

Pero se me fue un detalle. Un misero detalle.

En mi arremetida viril luego de dejar a Octavia a resguardo y volver al jardín, no me percaté que la puerta se cerró a mis espaldas. Y ahí me quedé… como macho recio y protector de mis hembras, en pijama, calado de frío, bajo las estrellas.

NOTA: Ningún animál resultó herido durante esta filmación.

Feliz cumpleaños Emilia

Emilia junto a la ventana

Hoy mi hija menor cumple 2 años.

Ella se parece a mí. Además de algunos rasgos físicos, también en otros de índole emosional. De muy pequeña nos manifestó una suerte de don, el ser consciente de que existes y que tienes necesidades afectivas, y ella te regala abrazos y miradas tan acogedoras que serenan al mas colérico.

No, en eso no se parece a mí, se parece en su dificultad para controlar su propia rabia. Esto lo descubrimos cuando le “sacamos” el chupete, la droga infantil que la mantenía centrada y serena.

Con el tiempo descubrimos que también es una loca, se trepa donde puede y donde no debe, se manda cagadas sabiendo que lo son y disfrutando el doble justamente por ello, pero aceptando los castigos como una consecuencia obvia y del todo digna.

Hace unos días se metió a la tina del baño del segundo piso, abrió las llaves y con la ducha teléfono se preocupó de mojar todos los rincones, a si misma y a su hermana, e intentó convertir la escalera en una cascada.

Ella es Emilia, la Mili, aún la estamos conociendo, aún seguimos expectantes de que sorpresas nos tiene guardadas. Y solo nos queda la esperanza de que sean mas dulces que amargas.

Todos íbamos a ser músicos

Gran parte de mi adolescencia y juventud giró en torno a la música.

Ya en primero medio y con mi compañero Faúndez formé mi primera banda. Como no teníamos instrumentos ni sabíamos utilizarlos no llegamos siquiera a tocar un cover. Pero como buena banda que queríamos ser tuvimos algún nombre que ahora no recuerdo y pasábamos las tardes coreando temas de Los Prisioneros con un trozo de palo haciendo las veces de guitarra. Si, me cargan Los Prisioneros, pero el jefe de la banda era él (porque tuvo la idea), y a él le gustaban y punto.

Con los años aprendí a tocar guitarra, me puse metalero y con un grupo de chascones del infierno formamos una banda death metal que llevó por nombre Azazel. Y eramos buenos, o al menos eso creímos. Compusimos varios temas y tocamos un par de veces en vivo con muy buena crítica.

Mas bien fuí yo quien se la creyó. Y como el resto no me siguió me fui de la banda y con el tiempo abandoné el oscurantismo y me vendí al sistema para financiar mis últimos años de carrera.

Toqué en bandas de pub con músicos mas “profesionales”, con mas experiencia y que se asumían la vida de músico seriamente (incluso alguno se dedicó profesionalmente al tema y ahora es toda una estrella del rock). Pero a los meses estaba demasiado reventado (ufff… la bohemia) y volví a optar por mis estudios.

Con los años y la perspectiva que te da el tiempo mantuve un recuerdo mas que grato de esos años. Le considero una experiencia de vida super enriquecedora y del todo digna, incluso las veces que canté en la micro. Al menos hasta hoy.

Revisando mis feeds me encontré con un post en porlaputa.com que habla de una banda, los Manhattan Sur. Luego de verlos no puede mas que hacer memoria tratando de auto convencerme que no hice el ridículo como estos. Después de todo, toqué varias veces esos mismos temas! y el ingles siempre ha dejado mucho, pero mucho que desear y siempre fue un gran problema :( . Mejor mira el video, y si tuviste una banda amateur, capaz que te sientas tocado.

Ahora recuerdo alguna presentación, en algún pub oculto de la mirada de Dios, donde el vocalista estaba todo complicado porque había una mesa con gringos que no paraban de reírse y el, muy consciente de sus limitaciones lingüísticas, estaba seguro que se reían de su ingles. Tuvimos que cambiar el repertorio y tocar temas en español para que se le pasara la vergüenza.

Fuimos tan patéticos?

Parece que sí…

[delfin]Dios mío, ayudameeeeee[/delfin]

Mocos, sincicial y Santiago

s o . s i c k ., del flick de CindyneroYa se los había comentado a quienes viven fuera de la metrópolis chilena (a los que viven aquí no es necesario decirles nada), Santiago está hecho un asco y tiene a todo el mundo enfermo. Hay que irse de esta pocilga.

Martina hará 2 meses que entra y sale de enfermedades respiratorias: gripe, neumonia y ahora sincicial. Emilia había resistido hidalgamente hasta el lunes en que se convirtió en una bolita de mocos, ojos llorosos, ahora último un poco de fiebre, y mañas al por mayor. Y como no va a tener mañas si se siente pésimo.

Como la cosa lleva 2 meses y solo cuadros del tipo respiratorio, existe la hipótesis de que se trate de alguna alergia. Ante tal cuadro la doctora nos recomienda sacar todas las alfombras de la casa y deshacernos de la mascota.

Yo me inclino por otra hipótesis: la alergia es al valle completo. Entendamos: smog, virus al por mayor, los argentinos nos cortan el gas, gente estresada, contaminación acústica, tacos, autopistas, edificios, transantiago y toda la porquería que nos rodea. 2 días sin llover y estamos en pre emergencia.

¿Ya les dije?

Hay que irse.

Demanda de empleo extra metropolitano

Chile

Cada día me convenzo mas de que la vida capitalina no es la que quiero darle a mis hijas. Es por eso que tras un no muy profundo análisis (no es necesario pensársela tanto, si siempre hemos querido hacerlo) Pamela y yo decidimos emigrar del valle del Mapocho.

Si señor… que tanto, si Santiago no es Chile. Y si somos poco exigentes, cualquier región es mejor que esta porquería, aunque tengo mis preferencias.

Y para ello hay que partir buscando trabajo. Así que periódico en mano y los principales jobsites chilenos en el browser, nos dedicamos a darle un vistazo a la demanda laboral extra capitalina. Voy a resumir el resultado de varias horas de ardua labor en dos palabras: decepción y frustración (“y” no me parece que alcance para palabra).

Apenas un par de ofertas medianamente rescatables, el grueso puro chamullo rasca. Admito que soy un ignorante respecto del tejemaneje en la provincia, tal vez no supe donde buscar. ¿Hay poca demanda de profesionales en las regiones? o ¿Es un problema de nuestras áreas? (informático yo y educadora experta en e-learning ella).

Es que no me queda claro. Los santiaguinos tendemos a pensar que somos el motor del país, pero si nos fijamos donde el país produce rápidamente nos damos cuenta que no somos nada en materia productiva. El cobre en el norte, frutas y vinos en el centro sur y salmón en el sur austral.

Volviendo a las ofertas, si filtro por las ciudades que me gustaría vivir, menos alternativas se encuentran: Viña del Mar / Valparaiso (para mantener la cercanía con los abuelos), Valdivia, Osorno, La Serena quizás, Antofagasta dicen que es rico para vivir, y no se, casi cualquier lugar me parece mejor que Santiago. Pero nada, como les dije, solo avisos desabridos.

Alguien que tenga alguna experiencia exitosa o al menos interesante de emigración que quiera compartir?, o si tienes algún dato mucho mejor ;) .

Aprovecho de pasar el aviso.

Cruzar la calle

atropello dummyLlevaba varios minutos frente al semáforo esperando luz verde. A mi alrededor se reunían personas haciendo lo mismo, enfundadas en gruesas ropas y bajo sombríos paraguas para guarecerse de la lluvia que a esa hora caía floja.

De pronto, la persona parada a mi izquierda, como si hubiese decidido que es suficiente el tiempo que ha esperado, se lanza en la travesía que ningún otro había tenido el coraje de enfrentar: Cruzar la calle. El instinto de rebaño te lleva a seguir sus pasos, pero esta vez nadie la siguió. Todo lo contrario, a mis espaldas se oían voces que le pedían volviera, que el semáforo aun no nos había dado el pase.

Pero ella no oyó y siguió en su ciega lucha, y a solo 2 metros de mí, una camioneta le impacto el costado. Su cuerpo se contorsionó de tal forma que su cabeza golpeó el capó del automóvil, y luego voló despedida tres metros cayendo contra el pavimento, y dándose otro golpe de cabeza contra el piso.

Me acerqué a mirar algo tímido, desenfundé mi celular para llamar al “911″… mi mente tardó un par de segundos en recordar que esto no es ciencia ficción y que el teléfono adecuado era el 131, pero en eso vi a varios con el celular pegado a la oreja y a un carabinero pidiendo una ambulancia por radio.

Y me quedé ahí, mirando la escena mientras el semáforo repetía el ciclo y una vez en verde, crucé la calle.