Archive for the 'Personal' Category

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Nada es imposible

A Martina le encantan los comerciales de Adidas, esos que llevan por slogan Impossible is nothing. Como están en ingles subtitulado, siempre nos pide a Pamela o a mí que le contemos la historia de la niña que salta con garrocha o el tipo que juega rugby.

Uno de esos comerciales cuenta la historia del jugador argentino que metió el gol del año (seguramente el de la década), Lionel Messi.

Y que eslogan más acertado, porque no me canso de decirle a mi niña, que nada es imposible.

Vía Huasonic.

Emma

Esta cosa chica es mi sobrina, mi única sobrina. Emma. Hija de mi hermano.

La veo casi nunca, de hecho no la veo hace varios meses. Espero verla este fin de semana en el cumpleaños de su hermano Marco (mi único sobrino).

La niña ya está mas grande que en el video, tiene dientes y según sus padres está bien mamona. Cuando la tomo en brazo llora, llora mucho y yo aprovecho de besuquearla pesadamente y pincharla con mi barba.

Un beso Emma. Espero tengamos el tiempo de conocernos.

Escritorio destacado

Que emoción, soy un ñoño de tomo y lomo.

Uno de mis escritorios de trabajo fue destacado en Bitelia.com (blog de software y web 2.0 que suelo leer) , ganandose el apelativo de “claro y sereno”

Faltó indicar que es de un exquisito y muy refinado gusto.

escritorio destacado

Cambia todo cambia

Ya era hora de hacer algunos cambios en mi blog y lo primero que hice fue cambiarle el nombre.

Y no se me ocurrió nada mejor que reciclar un blog que tenía abandonado y que iba derechito a la basura. Mis días se hacen cada vez mas cortos y el resto de los editores de la versión 1 de traslaniebla (Mariana y Elvin quien NUNCA posteo) tampoco pudieron dedicarle el tiempo que se requiere. Y entre tener un blog botado y acumulando polvo y tirarlo al tacho de la basura, prefiero tirarlo. Y entre esto y reciclarlo, prefiero lo último (que lógica mas brillante no?).

Pretendo retomar pronto la periodicidad en los post, pero antes debo terminar lo que he comenzado: Retorcer kyoto-sunset, el style para k2 de wordpress, importar lo que no se importo automáticamente del viejo respira (se perdió la clasificación de los post por categorías, y el código para embeber flash), el blogroll no se porque no lo incluyo (lo que me parece curioso, mas iben frustrante) y faltan un montón de detalles.

Ya se irán dando cuenta de los cambios, y si encuentras que algo no funciona bien, favor házmelo saber cuanto antes.

El fin de las vacaciones

valparaiso

Pocas veces he tenido unas vacaciones tan buenas como las de este año.

Como el ítem respectivo en el presupuesto familiar era de una austeridad absoluta, nos fuimos a Valparaíso durante casi dos semanas al departamento de una tía de Pamela en el cerro Alegre.

La verdad no íbamos con muchas expectativas. No somos muy amigos de la playa. De hecho ella la detesta. Y Valpo es muy lindo y la cultura y la cacha de la espada…. pero con el par de monstruos que tenemos de hijas, lo mas probable (según nosotros en aquel entonces) se aburrirán como ostras.

Así que fue grata la sorpresa cuando empezamos a “hacer cosas”. Porque es increíble el abanico de posibilidades que se te abre. Si a eso le agregamos Viña, no tienes por donde aburrirte. Cada día tuvimos una actividad diferente, y nos faltó un montón de cosas mas por hacer.

Si, fuimos a la playa y hasta me bañe. Anduvimos en victoria, subimos cerros, almorzamos en el mercado, fuimos al jardín botánico un par de veces, hicimos picnic y canopy, vagamos, perdimos el tiempo ociosamente, fuimos a la esmeralda, vimos circo del establecido y del callejero, estrujamos plazas y nos reímos con los títeres, y caminamos tanto que una vez llegada la noche dormíamos como troncos.

Pero lo principal es que estuvimos los cuatro. Juntos. Jugando. Riéndonos. Felices. Amándonos.

El plazo terminó y volvimos a Santiago. Yo a trabajar encerrado en una oficina, Pamela en casa con las niñas mientras encuentra un nuevo trabajo. Y así pasó la semana: tediosamente lenta, jaquecosa y profundamente odiosa.

Que terrible es volver a la rutina después de haberlo pasado tan bien, cuando lograste olvidarte de todo. Es espantoso volver a lo mismo de lo que un par de semanas antes huiste con tanta desesperación.

El fin de semana que siguió a la vuelta fue muy curioso.

Nos quedamos en casa y sin muchas ganas de un mejor panorama nos dedicamos a hacer lo que siempre hacemos. Nos dedicamos a estar juntos, los cuatro. Y con eso empezamos de nuevo a jugar y a reírnos. A ser felices.

Y es que fueron tan austeras nuestras vacaciones, que se centraron en lo fundamental, en lo que no se termina. En nosotros. En lo nuestro.

Y me sentí de vacaciones.

Agradecimientos

Quiero agradecer a todos aquellos que me han saludado en este día.

Muy en especial a Pamela, Martina y Emilia. A mi madre, a la Ceci que me sorprendió con su mensaje por msn, y a otros que me pidieron mantenerlos en el anonimato. Muchas gracias.

Y un muy especial agradecimiento a todo el spam personalizado que copó mi casilla de correo deseándome un feliz cumpleaños, especialmente a: Servipag, Falabella, Bazuca, Trabajando.com, DeRemate, Laborum.com, BansanderAFP, Xinergia Laboral, Google Calendar ( ) y Bumeran.com entre muchos otros que el filtro “correo basura” supo clasificar adecuadamente.

Muchas Gracias.

Y a todo el tropel de weones que no me saludaron, ya saben donde se pueden ir.

Des-Vergüenzas

avergonzadoDe niño fui bastante tímido y vergonzoso, es decir, de sonrojarme fácil y muy en especial frente al sexo opuesto.

Con los años descubrí mi potencial y la vergüenza pasó, pero aún recuerdo aquellos días en que miraba desde lejos a las féminas que me atraían y si me devolvían la mirada, agachaba la cabeza para ocultar la cara de tomate.

En estos casos el punto de inflexión generalmente está dado por una experiencia traumática. Al menos fue mi caso. Bueno, no fue tan traumática después de todo.

Habré tenido unos 12 o 13 años.

Como era mi costumbre, salí temprano de casa y luego de arrastrar a mi hermano a su colegio (que por suerte quedaba a una cuadra de mi casa), me dirigí al paradero. En él un grupo de personas esperaban locomoción, y entre ellas tres escolares de tercero o cuarto medio, todos vecinos mios los que si bien jamás me habían hablado, los solía ver diariamente. Eran dos hombres y una mujer.

De los hombres no recuerdo nada, pero de ella si. Alta (mucho mas alta que yo), morena de pelo y ojos negro azabache. Piernas bien contorneadas y unos pechos dignos de… como decirlo para que no suene pederasta… una niña con mucho futuro (niña lo digo ahora, en aquel entonces para mi era un mujerón).

Cuando llego, uno de los muchachos hace un comentario al resto mientras me mira con una sonrisa burlona, los otros dos (mujerón incluida) dan la vuelta, me miran de pies a cabeza y se concentran en la zona media. En mi zona media. Ambos imitan la sonrisa del primero y ella, mi juvenil musa (una de muchas por aquel entonces, si, tímido y promiscuo en mis fetiches, buena combinación), me mira directo a los ojos sin cambiar su humilladora expresión. Logro mantener la mirada fija en sus ojos 1 o 2 segundos y la vergüenza me gana.

Me doy la vuelta intentando disimular el rubor de mis mejillas, y entre el cumulo de emociones y pensamientos confusos me reviso la zona en cuestión y con horror descubro el porque de la burla.

No solo traía el cierre abajo, si no que además (bien) enfundadas en un inmáculo slip colgaban fuera del cobijo del pantalón todas mis virginales presas que ya por aquella época y aún perteneciendo a un inocente adolescente, evidenciaban en su gran tamaño toda mi virilidad.

Rápidamente volví a enfundar todo aquello dentro de mis pantalones, y con un simple pensamiento: “peor que esto nada me puede pasar”, me dí la vuelta y volví a mirar a los tres escolares, mejor dicho, volví a mirarla .

Pero estaba de espaldas, y no volvió a darse vuelta. Subió a su micro y se marchó.

Y seguí pensando lo mismo durante largo tiempo: “peor que esto nada me puede pasar”, y poco a poco fui superando la timidez, y me pasaron cosas mas vergonzosas aún, como a todos ¿no?, pero ya había adquirido ciertas herramientas pasa superarlas.

Mas que herramienta, es una receta y ya la leíste: Sacar a pasear tus presas por el barrio bien temprano por la mañana. Que tomen aire puro. Y asegurate que alguna niña linda te las mire.

Con eso de seguro te salvarás de un vida llena de complicaciones. Bueno, siempre y cuando aún seas un púber.