Archive for the 'Reflexiones' Category

Simplemente somos monos

Seguramente lo que mas desarrollado tiene el ser humano es el ego. Nos vemos como superiores al resto de los seres vivos, somos inteligentes, tenemos sentimientos y somos hermosos. Dominamos el planeta. Nuestro planeta.

La película que sigue intenta (muy hábilmente) de bajarnos un poco los humos de la cabeza.

Vía porlaputa.com

Y ya cayó?

Es difícil decir algo que ya no se haya dicho respecto a la muerte de Pinochet.

Algo avergonzado confieso que de la sorpresa inicial pasé a una leve alegría. “Por fín!!” me decía. Tras reflexionar algunos minutos me avergoncé de esta reacción tan básica. Mal que mal hay un muerto y gente llorando su partida. Pero es que son tantos años deseándolo! No precisamente la muerte del viejo, lo que es solo es un efecto colateral del todo deseable pero no por eso deseado.

Lo que anhelaba es el fin de esta era marcada por los odios que nos dividen, de una historia no consensuada, de muertes, torturas, juicios, lingotes, cuentas bancarias, pasaportes falsos, desapariciones y un largo etc.
Al poco andar la tarde me enteré de las manifestaciones. De las pro y las contras. Y con eso me dí cuenta que esto no ha acabado y que ni con la muerte de Pinochet cerramos el ciclo. Entonces, ¿que mas necesitamos?

¿Bastará con que la justicia confirme lo que todos sabemos?

Y la vida nos sigue dando lindas lecciones. Pinochet muere justo el día internacional de los derechos humanos. Que ironía mas deliciosa.

Pinochet y Castro

De la foto solo uno va quedando vivo (se supone), el último de los dictadores higthlanders latinoamericanos.

Hackers chilenos

Ya se sabía que fueron chilenos quienes hackearon el sitio web de la Nasa.
Ahora los pillaron, y cito a latercera.cl:

La Brigada del Cibercrimen de la policía de Investigaciones desarticuló a la que sería la tercera banda de hackers más importante del mundo.

[...] fue detenido en su domicilio el líder de la banda, un joven universitario cuya identidad se desconoce, pero que en el ciberespacio se hace llamar Nettoxic.

El sujeto y su banda habrían hackeado los sitios web de la Nasa, de los gobiernos de Venezuela y Perú; y de la Comisión de Agricultura en Chile, según indicó Investigaciones. [...], en una actividad que desarrollaban sin fines de lucro.

Eso de “banda” me parece una exageración. Capaz que los juzguen además del delito en si (hackear cerca de 8000 sitios) por asociación ilícita. Según entiendo, el solo hecho de hackear un sitio web te expone a 5 años de prisión.

Pobres cabros lesos, tiran una vida y un intelecto a la basura en un jueguito estúpido, y todo para que los cataloguen de “la tercera banda de hackers mas importante del mundo

Ta que hace frío!

tonto y retontoCon esto del alza progresiva del combustible y lo doloroso que significa costear estacionamiento en Las Condes y Santiago centro (mis destinos habituales) decidí desempolvar la moto y volver a ser el frustrado motociclista que hasta hace un par de meses era.

Así que me abrigue bien, me puse guantes, una tremenda parca, el casco, y salí sobre mi moto a cruzar Santiago.

Y me cagué de frío.

Uta que hace frío.

Mañana me cagaré de frío nuevamente.

El parcito de la foto fue lo primero que encontré relacionado con el tema. Y bueno… si fuéramos dos en la moto, terminaríamos así… recongelados.

El mundo según el gringo

Navegando por aqui me topé con este post sobre la curiosa visión que tienen los gringos del mundo.

Y bueno, me hago eco y vamos posteandolo acá.

Que… simplista. Parece hecha por los Simpsons.

La imágen es de flickr.

Porque tres!!

Pareciera que la vida se entretiene jugándote sucio.

Pareciera que le gusta verte conflictuado, estresado, agotado. Dando explicaciones, pidiendo que te disculpen, rogando por nuevas oportunidades porque tienes tanto que hacer que no logras hacer nada.

Por suerte o lo contrario, este llanto no se ha dado en el trabajo. Lo fue en casa. Estoy cansado de eso… porque a quienes falto es a quienes mas quiero y me preocupan.

Estoy cansado de sacrificar los tiempos de mi familia. De mis hijas y mi mujer. De quienes trabajan para mi. De mi nana. De la familia de mi nana. De sus hijas. De su marido. De sus mascotas, y de las mías.

Pamela me pregunta a que hora llego esta noche. Hace semanas no le puedo contestar con certeza. Entonces, al rato me vuelve a preguntar. Y mi respuesta es la misma. desesperado.gif Y a cada dialogo idéntico que se repite unas cuantas veces diarias, otro músculo se tensa en mi espalda provocando un doloroso nudo. Y mi cuello resiente cada uno de estas tensiones. Y la rabia se incrementa. Y a cada minuto te vuelves mas un energúmeno. Y te desesperas, y el reloj corre y el maldito tic-tac mental te azota la cabeza sin misericordia.

A esta hora recuerdo viejas jornadas de desvelo laboral.

Recuerdo cuando en la desesperación el Pato gritaba “Porque tres!!!, PORQUE TRES!!!” mientras golpeaba el teclado con el puño.

Es que el huevón no entendía porque tres. Yo aún me lo pregunto. Y para muchos se ha transformado en todo un paradigma… “ser o no ser” ya no es el dilema.

Y recuerdo a otro que se desquitaba con el mouse tomándolo del cable (en esos años los ópticos no existían, mucho menos los inalámbricos) para darle un par de vueltas y luego de azotarlo contra el piso provocar una lluvia de pequeños trozos plásticos por toda la habitación. Lo curioso es que no estaba molesto con el mouse, lo estaba con la impresora. A ella también le deparaba un final trágico pocos minutos después, pero de una manera menos espectacular y poco decorosa. Por eso fue excluida del relato.

Si, el de el gif animado es una exageración… pero una exageración bastante literal.

Son las 4:00AM y el respirar trasnochado del centro de Santiago se me hace como si fuera el mar con sus olas rompiendo en las rocas…

Ven? Claro que hay placeres escondidos en esto!

Las polleras de Chile

En casa soy el único hombre. Y mis mujeres lo hacen sentir a cada instante.

Somos distintos. Anoche estábamos los 4 “echados” en la cama viendo noticias y regaloneando, poco antes del discurso de Bachelett, cuando tocan el timbre. Era mi madre y mi hermana, mis tías Paty y Vale, y la Isa, prima he hija de la Paty.

Fue una visita corta, venían a saludar amujer mis hijas. Al parecer andaban celebrando.

Las hermanas (mi vieja y mis tías) llevaban una chapita de “Bachelett presidenta” o algo así. Venían felices, casi eufóricas (aunque ellas suelen andar en ese estado cuando van juntas), me abrazaron al saludarme y se les notaba la alegría.

Entraron, saludaron grande y apretadamente a mi mujer y mis hijas.

Y vimos el discurso de la presidenta electa. Se emocionaron, se sonreían y le explicaban a Martina que aquella era la nueva presidenta.

En ese instante me percaté que no había caído en cuenta de cuan importante es para algunas mujeres ver a una congénere envestida con la banda presidencial.

Evidentemente no a todas les interesa, pero si a un buen porcentaje.

Vi a la mujer post 40, aquella que fue criada con una visión distinta a la que fuimos criados nosotros (los treinteañeros), aquella que fue criada bajo un régimen machista autoritario, aquella que ha sufrido toda su vida por no tener pene, aquella que ha sido maltratada, humillada, vejada por su pareja, por sus hermanos varones, por su padre, por sus hijos. Por nosotros, por los hombres.

Ellas tres, o lo han sufrido en carne propia, o lo han visto muy de cerca.

Las tres están relacionadas profesionalmente con temas sociales fundamentalmente de la mujer. No son feministas, pero si trabajan día a día con mujeres a quienes la discriminación por su genero ha mermado sus posibilidades.

Ver a Michelle, una igual, otra mujer, que piensa como mujer, actúa como mujer, tiene vagina, se indispuso en sus años fértiles, tuvo contracciones y parió tres crías.

Que es madre soltera (o separada), que se hace cargo de sus hijos, dueña de casa y trabaja asalariadamente.

Que amó tan intensamente como solo las mujeres saben hacerlo. Sufrió tan intensamente como solo las mujeres saben hacerlo. Es verse a ellas mismas. Es ver a quien es capaz de comprenderlas.

Ahora lo entiendo. O al menos creo entenderlo.

Después de todo, simplemente soy un hombre.